sábado, 17 de septiembre de 2011

Urgencias 24/7



Ná, no es nada grave, aunque el título suena así como muy... u-uuuh!
El caso es que quería aparecer por aquí para agradeceros vuestras palabras en la entrada anterior. De verdad, no os imagináis lo que significan para mí. Lo significaron en su momento y, mejor aún, un ratito después, cuando la gambita decidió que había llegado la hora de complicarnos un poquito -aunque solo un poquito-, ojo, la existencia.  Bueno, lo que me habría gustado de verdad habría sido poder daros la gracia en vuestros blogs, personalmente, y mejor aún cara a cara delante de un whiskillo, aunque claro, hay cosas que no se pueden hacer, y aunque se pudieran, ahora la nena no nos deja tiempo.
No me malinterpretéis: la cosa va viento en popa, la gambita sigue bien, así como la madre, pero han... habido un par de cambios en nuestra vida, una necesidad de adaptarse a un par de circunstancias con las que no contábamos, y entre eso, la casa y el carnet de las narices, soy incapaz de aparecer por aquí. Por decirlo de alguna manera: Ani ha decidido que necesita a su mami en casa y a su papi el calvo donde pueda verlo cerca (yo que sé, será desde el ombligo) y el poco tiempo que no estoy con ellas o con las cosas de la casa, estoy en la autoescuela o en el PC haciendo tests, y me jode, porque me encantaría poder comentaros como os merecéis. Estoy deseando saber que todo os va bien.
Sea como sea, el 27 tengo el examen teórico, que voy super empollado, y después tendré unos días para poder respirar, al menos, así que para finales de mes estaré de nuevo dandoos la brasa en vuestros blogs. Así que ná, no os habéis librado de mí ni de mis caóticas actualizaciones.

Un fuerte abrazo, perdón por la desaparición y, una vez más, muchísimas gracias por las palabras que me dedicasteis la anterior entrada, sois la leche.


jueves, 1 de septiembre de 2011

The man who makes the world.

No, no voy a hablar de Christian Dior, aún no estoy taaan modernizado. Y vale, puede que me haya saltado un poco a la torera los tiempos verbales y demás, pero por mucho que llore la vecina, las palabras no son más que lo que nosotros hacemos de ellas y ¡qué leches! Me gusta cómo suena el título: The man who makes the world. Así, en present perfect. A lo loco.Tiene un rollito la mar de majo.
Aish...
Eso sí, antes de empezar y para que luego no me acuséis de "ná", esta es una de esas entradas que entran de lleno en lo que yo llamo personalmente "entradas 'y-a-mí-que-leches-me-importa'", Y sí, lo mismo se os hace pesada, ñoña y os importa tres mierdas lo que os cuento, pero... ¡Eh! ¡Es bonito ompartir! Luego no digáis que no os he avisado, eh?
Pues al lío: 

Ups, antes que nada, cancioncilla de Cat Stevens: Father & Son. Cultura musical en estado puro.


The Man Who Makes the World.

Hola.
Me llamo Rafa.
Tengo 33 años. 
("Pero mira que eres pesado, copón", chilla alguien al fondo)
Ayer vi por primera vez a la gambita en 3D.
Y hoy he dado mi primera clase teórica para el carnet de conducir. Del B, que lo único que tengo de camionero es la camiseta de tirantes en invierno y cierto gusto inquietante hacia el olor a gasofa y a goma quemada.
Aunque tampoco es que sea importante, porque no os voy a hablar de ello. Esto no va de clases de conducir ni de ecografías 4D, que anda que no son caras ni nada.
No. 
Esto va de construir el mundo día a día –o segundo a segundo si sois alumnos de Lobsang–, y de lo que te encuentras al echar la vista atrás cuando de repente, en uno de esos diminutos lapsos de tiempo, decides hacer recuento.
Uhm... ¿soy yo o esto empieza a parecer la letra de una vieja canción de blues? Esperad que saco a Gary Moore y BB King de la lista de reproducción... Perfecto.
Todo ha empezado esta mañana, cuando esperando al autobús y aprovechando el móvil nuevo –Como diría el Sargento Keroro: no habéis escuchado música de verdad si no habéis oído una buena canción con unos auriculares de silicona–, he empezado a escuchar una vieja canción de Cat Stevens. Father & Son, para más señas. El caso es que ahí estaba yo, con mis 33 años, la sensación de ver a la pequeña Ana en la pantalla del ecógrafo aún latente y los nervios de volver al cole, o bueno, a la autoescuela; cuando el bueno de Gato Esteban ha empezado a cantar aquello de "It´s not time to make a change, just relax, take it easy. You´re still young, that´s your fault, there´s so much you have to know" con su voz de tipo majo y achuchable. Sin poder evitarlo recordé aquella decisión de marcharme de casa hace ya casi una década, la discusión con mi padre, decidido a buscar mi futuro junto a una persona que, como yo, iba un poco a la aventura.
Interesante.
Y pensando y recordando he viajado aún más hacia el pasado, a una década antes de esa década anterior, y ya van dos, cuando yo apenas tenía trece añillos y, cubierto por una chupa de cuero y unos vaqueros desgastado, portada viviente de la novela de rebeldes, me sentaba junto a mi colega Gonso y cantábamos a dúo las palabras de Cat Stevens. Dos sombras gatunas en un rompeolas debidamente reformado en Cádiz, a los pies de un pirulí de telefónica aún en obras, sobre un acantilado que ahora es una bonita rampa de piedra domada, pero que por aquel entonces no era más que tierra y espuma de mar rebelde, verde natural que peleaba por sobrevivir y rocas que velaban la entrada a unas cuevas de Marimoco que tienen tanto de antiguas como de misteriosas desconocidas, pues no hay mayor intriga que la del enigma que encuentras en el patio de tu propia casa.
Coño. 
Estoy poético.
Veinte años me separan de ese par de amigos que cantaban en plena adolescencia un diálogo entre padre e hijo, un diálogo que apenas comprendían. Veinte añazos, pero recuerdo como si fuera ayer la amistad que nos unía, el olor a cuero y a camiseta recuperada de lo alto del armario de una madre preocupada por las pintas de sus hijos, sueños de futuro, ambición de libertad y, sobre todas las cosas, recuerdo el amor que ambos compartíamos hacia las palabras y la música, un amor escondido bajo la chupa, quizá, pero AMOR, así, en mayúsculas. 
Bonitos recuerdos. 
Han pasado veinte años, dos décadas en las que ha habido de todo, o bueno, o casi todo. Un casi todo que me lleva hasta este hoy de ahora, y que, viendo como veo el inicio de una nueva vida llena de esperanzas y nuevos sueños, de broncas y peleas con la gambita, de risas azoradas y orgullo oculto a duras penas; me piden que les de ese cierre que merecen. He de lacrar con un guiño dos décadas enteras de mi vida, quizá un poco más, y todavía no sé muy bien por qué. ¿Tal vez porque sea lo justo cuando creces o puede, más bien, que aún tenga frescas las palabras que leí ayer en una de las novelas de john Scalzi y quiera rendirles un pequeño tributo? Me perdonaréis que no escriba las palabras al pie de la letra, me da pereza subir a buscar el libro, pero básicamente viene a decir: "Iba a empezar una vida nueva, o eso creía yo, así que decidí despedirme de la vieja. En esos años fui alejándome de todo. Pedí perdón por cosas que hacía años que habían dejado de importarme, arreglé problemas que ni siquiera recordaba que me hubiesen afectado e hice el amor con alguien con quien, sinceramente, habría preferido no hacerlo. No tiene sentido dejar cuentas pendientes cuando tienes pensado no volver jamás". 
Todo un monstruo el colega Scalzi.
Pero no dejo de enrollarme y me estoy viendo que al final terminaré soltando alguna chorrada ya pre-escrita y enlatada, lista para su utilización en entrevistas de semanario y programa cutre -¿los hay de otro tipo?- de televisión. Algo del estilo de "y al llegar aquí veo que no me arrepiento de nada porque mis errores me han convertido en quien soy" o alguna otra soplapollez semejante. 
Buf.
¿Seré capaz?
Dejadme que coja aire... 
...porque... 
...no me arrepiento...
..¿De nada?
¡¡Anda ya!! Hay que ser muy hijoputa o muy buena persona para decir esto sin que se te caiga la cara de vergüenza, y desengañémonos: yo no tengo cara de buena persona. Porque sí, está bien que no te arrepientas de haber sufrido, de que te hayan puteado o de haber sido un lento de narices y haber perdido una oportunidad, sea laboral o de lo que sea. ¿Pero qué hay de las veces que fueron otros los que salieron perjudicados por tus actos? ¿También hay que "no arrepentirse" de eso para ser chachi y estar a la altura del "gracias a eso soy como soy"? Porque sinceramente, de esas cosas sí que me arrepiento, y mucho. No es que haya sido especialmente mala persona, pero hay veces en las que los rostros y los nombres de aquellas personas que, sin saberlo o queriendo, sufrieron por mi culpa, se me aparecen y me martirizan al más puro estilo fantasmas de Charles Dickens, aunque eso sí, sin Navidad por la mañana y sin viajar en el tiempo.
Se ve que el presupuesto no da para tanto. Je. 
Belén, Noelia, Rocío, Pajarito, Miriam, David, Copi, Marta... Son nombres de un pasado que, aunque en su gran mayoría he tenido la suerte de poder excusarme con ellos, siguen apareciéndose como un recordatorio, como una imagen kármica si lo preferís, como una demostración de que por mucho que día a día estéis construyendo vuestro propio mundo, al mismo tiempo estáis colaborando en construir el mundo de muchas otras personas.
Veinte años han pasado, una nueva vida llega al mundo y con ella se inicia una nueva vida para mí. ¿Mi único objetivo? Que dentro de veinte años siga recordando exactamente los mismos nombres en las horas negras de la noche: Que no haya ni uno más. No quiero fama, dinero ni pelo (ya lo tengo asumido). Sólo quiero, en el futuro, haber sido el hombre que, aunque sólo sea un poquito y de lejos, casi a escondidas, ayudó con una sonrisa a construir los mundos de muchas otras personas y no a destruirlos ni a hacer de ellos un lugar infeliz. 
The man who makes the world... Sí, sin duda es un buen título después de todo. Aunque falle en los tiempos verbales y demás, ¿a quién le importa? Después de todo, el mundo, como las palabras, no es ni más ni menos que lo que nosotros hacemos de él.

¡Buen karma! 

sábado, 27 de agosto de 2011

Soy un fantasma con cara de palo. Buh.

Vale, ni yo mismo sé muy bien a qué narices viene lo del título, pero bueno... de algún lado habrá salido, así que lo dejaremos ahí por si las moscas. Porque no, que yo sepa aún no estoy muerto (remarco el "aún", que tiene truco) y más que cara de palo tengo cara de... uhm... bueno, no lo sé, pero de palo seguro que no. Eso sí, contra el "Buh" no tengo nada que objetar. Siempre me ha hecho gracia eso de los sustos, aunque sean infantiles y un poquito de andar por casa.
El caso es que he estado... De vacaciones. He aprovechado para empezar una animación que le había prometido a un amigo que es director de cine (sí, lo escribo para darme ínfulas, ¿que os creíais?); dejar parada la novela que acababa de continuar después de dejarla parada y, un ratito después, seguir continuándola, más o menos; tener ideas para dos o treinta historias más (una especialmente cautivadora); leerme El nombre del Viento -toda una obra maestra con un prota acojonante y una prota odiosa hasta la médula-, La vieja Guardia -novelón de John Scalzi- y alguno más no tan importante; limpiar la casa varias veces, ir más aún a la piscina, celebrar el cumple de Rodri y, no contento con todo esto, pasar unas noches cojonudas con los niños, disfrutar de la gambita in coming, pegarme una feria de puta madre, tener problemas de cobertura con la Guareña y padecer resaca de absenta dos días seguidos.
Un grandioso verano.
Y aún quedan cinco días.
Creo, mirándome al espejo con las huellas de las fiestas, las resacas, la limpieza de la casa, la escritura, el flash y el poco tiempo de sueño dedicado a leer por encima de todo, empiezo a entender todo eso del fantasma con la cara de palo.
Este...
¿Buh?

Foto en Amsterdam con el pobre Danny siguiéndome el rollo...
Sep, en el fondo soy un fantasma. Como todos.

Pues eso. Prometo que la próxima actualización será coherente y todo, y mientras tanto... gracias por seguir por aquí. No sé lo que he hecho para que gente tan genial como vosotros siga leyéndome, pero ha debido ser algo muy grande, porque sois la leche. Hacéis que volver de vacaciones no sea, al fin y al cabo, algo tan malo.
Un fuerte abrazo y feliz finde!! 

jueves, 11 de agosto de 2011

Manejando el photoshop.

Hace ya tiempo que leo que algunos tenéis problemillas a la hora de tratar las fotos para que salgan chachis en la web (sep, ayer ví Zoolander), así que me he animado y voy a actualizar con un pequeño tuto sobre retoque con photoshop que espero que os ayude. Cualquier duda que tengáis, ya sabéis, podéis abusar todo lo que queráis de la ventanita de comentarios, que nunca se queja.
Al lío!!
Vamos a hacer dos ejercicios, uno de retoque dirigido a las potis y otro de retoque uhm... fantástico? bue, algo parecido. Para el primero vamos a tirar de una de las peores fotos que circulan por la red de la buena de Melinda Gord... digo... Jenifer Love-Hewitt, que se le están quedando los ojirrines como burgaillos. Para el segundo tiro de foto propia. Pero vayamos por partes... Oh, y recordad que para ver la imagen grande sólo tenéis que picar sobre ella, porque integrada en el texto se ve mazo pequeñita...

Ejercicio 1: 
Resalte del maquillaje del ojo (por ejemplo).

1.-Cogemos la foto que queramos retocar y la abrimos con photoshop.
2.- Con la herramienta de recortar señalamos la parte que queremos guardar :


Al darle al enter nos quedamos con lo siguiente, que ampliamos para trabajar con la herramienta lupa, marcada en la imagen:


 3.- Ahora vamos a empezar a trabajar la imagen, así que antes de nada nos vamos a la ventanita de las capas (F7 si la tenéis oculta), clicamos con el botón derecho sobre la capa con la foto y damos a duplicar imagen, tal que así:


 4.- En la capa que se acaba de abrir le damos a Filtro, enfocar, enfocar (todo marcado en la imagen). Veréis que la tipa queda con más poros que una caja de chococrispies, no problemo:


 5.- picamos en el ojito de la capa nueva para que se oculte y nos vamos a la primera capa que creamos...


6.- Con la herramienta desenfocar (marcada) desnfocamos suavemente los poros y demás de la primera capa que creamos (la que luego duplicamos, vaya). Da igual que quede demasiado borroso, luego lo integraremos. Por cierto, en ese cajetín hay tres herramientas: enfocar, desenfocar y dedo, pulsad un rato con el botón izquierdo y elegid la de desenfoque:

 
 ¡¡Y mirad la diferencia entre la primera foto, la desenfocada y la ultraenfocada!!

7.- Volvemos al proyecto: des-ocultamos la capa enfocada (le volvemos a dar al ojito) y nos situamos en ella (la picamos una vez con el botón izquierdo). Para resaltar el ojirrín de la Love-hewitt enfocado y eliminar el resto tenéis dos opciones: o bien borrar con la herramienta de borrado como en la imagen (personalmente no me gusta porque a no ser que seais unos artistas canta más que Marujita en cuanto ve una cámara)...

8.- O bien situándoos en la capa enfocada y jugando con la transparencia hasta que obtengamos el ojo que queremos y la piel difusa sin demasiado cante, que el photoshop ya huele de lejos. Así, así, como en la imagen...


9.- Todo guay, pero vamos a sacarle más jugo a la cosa... ponéos en la capa base, es decir, la desenfocada, no la transparente, y dadle a Imagen / Ajustes/ Brillo contraste...


9.- Y jugad con las opciones hasta que esteis contentos con el resultado:


10.- Y ahora, como os decía, en la capa base con foto desenfocada volvemos a darle a Imagen/ ajustes y nos vamos a equilibrio del color... y a experimentar!!

Mola, ¿verdad?

11.- Pues ahora, aunque ya hemos cumplido, vamos a darle cañita brava a la cosa con algo de tercer nivel... ¡¡Los efectos!! id a Filtros / Interpretar / efectos de iluminación...


 11.-¡¡Y echadle un try, que fijo que flipáis con los resultados (demasiado zoolander, lo sé)!! Esto queda especialmente guay en las fotos antiguas que tengáis que reconstruir ^__^:

12.- Y aquí el resultado: 

 Con un poco de paciencia podéis conseguir cosas como esta... ¡¡Convertir a la Love-Hewitt "bad day version" en Courtney Cox!!
Espero que os sirva, ahora vamos con el segundo:

Ejercicio 2:
¡¡Jugando con los filtros!!

Para este voy a utilizar una foto con Silvia del pasado Halloween. Sí, ¿qué pasa? me encanta disfrazarme. Al lío...

1.-: Pillamos una foto descolorida que a pesar de estar chula, la noche y el ambiente la dejaron un poco arenosa...
 2.- Con la herramienta de recorte quitamos de en medio las cortinas de la abuela y el brillo de la ventana...
 ¡¡Listos!!
 3.- Ahora nos vamos a Imagen / Ajustes y jugamos con el brillo-contraste y con los ajustes de color.
 Queremos un efecto chungo, así que podemos ser más radicales que antes...
 MUY radicales... no os olvidéis de jugar con todos los espectros de luz: medios tonos, sombra...
4.- Ahora toca duplicar capa. ya sabéis: F7 para sacar la ventana, botón derecho sobre la capa con la foto y duplicar capa...

 5.- Y vamos a jugar con los filtros en la capa nueva. Le damos a Filtros y se nos abre todo un mundo de opciones: Bosquejar, artísticos, incrsutados... ¡¡y esto es sólo el principio!!
6.- Para este proyecto vamos a usar el filtro artístico de "Fresco" para que le de aspecto de foto cutre y un poco antigua de esas que tanto le gustan a Iker Casillas, digo... Iker Jiménez.  También podríamos haber utilizado bordes añadidos, película granulada o incluso todas a la vez. Experimentad con los filtros y con las fotos, veréis qué de chuladas hay.


Y ahora nos vamos a la capa nueva con filtro y jugamos con la transparencia como en el ejercicio anterior, dejando este resultado... Mucho más impactante y tétrico que la foto original.


Y listos. para que veais la diferencia entre sin filtro y con filtro integrado os paso esta imagen.



Y eso es todo, aunque eso sí. estoy abierto para cualquier trabajillo que necesitéis (os añado un ejemplo de mi último trabajo aquí abajito, cosecha propia, incluída la integración de las texturas... perdonad la marca de agua pero no quiero que la cliente se mosquee ejem ejem) y bueno, si os ha sido útil y conocéis a alguien que pueda necesitar este tuto, no dudeis en pasarle el enlace.

¡¡Un abrazo!!

martes, 9 de agosto de 2011

En anteriores capítulos...

Me he dado cuenta de que cumplo menos que la Marujita, aunque en mi caso no me refiero a "años" así, en plan eufemístico, sino a que no suelo cumplir con lo que digo: que si voy a poner frase del día y luego lo abandono, que si voy a contestar los coments en la lista de comentarios y luego se me pasa, que si voy a dibujar... Amos, que nada. Y eso está mu feo.
No obstante, lo que está feo de verdad es que a lo largo de estos meses os he contado varias historias que han quedado, por así decirlo, inconclusas, y creo que ha llegado la hora de darles un final, o al meno de ponerlas al día.
Así que al lío:

La trama Chihiro.
Para los que seáis newcomers o, más castizo, acabéis de llegar, tengo una gatita que es un puntazo: Chihiro. Es blanquita, monísima, está mayorcita y, lo que es más importante, el pasado mes de abril se montó un trío de “todo vale” en lo alto de la tapia para gozo de todos los zoofilos del vecindario, que, honestamente, espero que sean pocos o, mejor aún, ninguno. Y cuando digo todo vale me refiero a TODO VALE: peras con manzanas, manzanas con peras, manzanas con manzanas... peras con peras no porque sólo había una pera, pero fijo que si hubiera habido otra gata no habría habido ningún problema y es que no hay nada más antinatural que un gato, claro (léase la ironía).

El caso es que después de más de seis días viviendo su privada versión de Las edades de Lulú a lo largo y ancho del barrio, Chihiro volvió a casa con el lomo en carne viva, un par de arañazos, sucia como la mente de un programador de horario infantil y, supuestamente, embarazada.
Poniéndonos al día, el carácter de Chihiro cambió bastante: se volvió más cuidadosa, dejó de escaparse a la primera de cambio... Vale que le cogió al truco a eso de visitar jardines ajenos, pero siempre volvía a los pocos minutos. Comenzó a comer más, cogió peso... Pero no. Por raro que parezca y para pena nuestra, al final no nos trajo gatitos, así que, Gadi... al final la historia concuerda exactamente con la de Lorca, jejejeje.

La gambita, en busca de un nombre:
Esa es otra historia que dejamos a medias. Resulta que mi mujer y yo estamos esperando una gambita. No, no es que yo sea un crustáceo, sólo soy gilipollas y me hace gracia referirme al chiquillo o chiquilla con esa palabra: gambita. ¿Qué? Cosas peores suceden a diario y nadie mueve un dedo por evitarlas ¿no? Pues eso.
El caso es que os comenté que todo eso de buscarle nombre estaba siendo un coñazo, que te da el tabardillo con el futuro, con las posibles rimas o en lo que se pueda convertir por culpa de ese nombre (reíros si queréis, pero no he conocido a ningún Herodes que haya salvado a un gatito de un incendio).
Así que... poniéndonos al día... Nos hemos decantado al fin por Rafa y por Ana Silvia, obviamente depende de si es chico o chica, aunque a mí me da que va a ser gambita hembra, vaya usted a saber por qué.
 
La operación Vin Disel. 
No, no quiero decir que vaya a operarme para parecerme a Riddick, me refiero a todo ese rollo de sacarme el carnet de conducir, a mis trenta y tres añitos y estudiando en la autoescuela... ¡qué mono, joder, me comía entero! (nótese la ironía). Pues nada, resulta que después de explicar varias veces que no, que no sabía conducir (coche) y que no, no había estado conduciendo sin carnet (repito: coche), encontré al fin una autoescuela que me gustaba gracias a cierta personita (besote, nena). Supuestamente empezaba al día siguiente...
pero...
poniéndonos al día...
Al final lo tuve que dejar para septiembre, aish, porque total, no me habría valido de nada empezar para dejarlo colgado todo el mes de agosto.
O eso dijo el intructor, que suena como más militar y machote que “el profe”.


Y bueno, más o menos eso es todo. Aún me queda hablaros del apoteósico cambio de telefonía, aunque eso quiero hacerlo con tiempo, porque tiene miga... Eso sí, no quiero acabar este post de buenos propósitos sin responder coments...

Gadi: Quilla, fijo que algún día de nuestra infancia hubimos de cruzar nuestros superpoderes en san Francisco escuchando a las "momias de uete pa uá los niños" o en San Antonio liándola por un bocata de la Tere, jajaja. La Caleta me pillaba lejos, yo era más de saltar de la roca barco y rezá por no caer encima de las chinas de abajo. Un besote niña.

Aydita: Lo primero muchas gracias por seguir por aquí, que quería contestar a tu coment tan majo del otro día y se me fue... ahora mismo voy a tu blog a darte la brasa. Y sep, lo de la boca es una puñeta y va para largo (la idea es dejar la zona en paz, esperar a que el injerto de hueso coja y pedir que me devuelvan la pasta, que total, es un implante al final de la boca y tampoco es, ejem, taaaan necesario). Nosotros lo del cola-cao lo vamos a tener que controlar con la gambita... lo pondremos en el armario de cosas peligrosas, jajaja. Un besote!

Burbu, ¿cómo que no tienes un gen x? Tienes el superpoder de estar siempre ideal de la muerte, mujer, ¿qué más quieres? ;) Yo el único poder que tengo es el de ser calvo. Bueno, y que cicatrizo enseguida, como Lobezno, pero eso es una larga historia (y no, no es coña. me dieron tres semanas para que cerraran los puntos y a los cinco días ya estaba cicatrizado un tajo de dos centímetros en la encía, en fin...). Eso sí, que estoy viejuno está claro pero lo de la boca viene de antes... demasiadas leches en la moto y demasiadas tontás por la noche, snif.
Ná, getta robot (o getter robot) es una serie del Nagai de cuando los mechas estaban de moda allá por los ochenta. Ya sabes: transformers, gundam y todo ese rollo. Aún así el reloj es la leche. 
Un beso, guapísma. 

Anna, es que Donatello molaba mucho, pero la mía... deberías saberlo ya: era Raphael (obvio). ^^ Y no, conste que no es por el nombre, es que nos parecíamos mazo, siempre comiéndose la bola en solitario, rayándose con las tontás de sus amigos y enamorándose tontamente de la April... Dos gotillas de agua. Muchas gracias por el consejo, tienes toda la razón del mundo. ¡Un abrazo tocho pa allá!

Coñe, Hellen, y si te digo que después de ver poli de guardería yo quería ser profe de educación infantil? No sé cómo se habría tomado Sheila lo de tenerme como compi de estudios hace unos años, pero fijo que los padres no dejaban a los niños en mi clase ni locos, snif snif. Gracias por las buenas palabras, sor Hellen madrina, y un abrazo enorme. 

Nada, Ro, aquí vuelvo a dar la brasa, jajaja. gracias por unirte al grupo y por tus buenas palabras, la verdad es que vuelvo estar super relajado. ¡Un beso enorme!

Silvia, eres un encanto, ¿lo sabías? Mola mazo leerte aunque estés de vacaciones, pero me vas a malacostumbrar, no me trates tan bien que luego te doy la brasa por la noche, jajajajajaja. Y eh, en el fondo casi consigo lo de convertirme en tortuga ninja, a saber: soy calvo, tengo el tamaño de un refrigerador combi y cada vez que paso la fregona se me pone la espalda rígida como un caparazón ^___^.
Pásalo estupendo por ahí arriba que ya se te echa de menos.

Roooodriiiir, que también te amamos mucho, muchacho (toma aliteración cojonuda y pertinaz). me quedo con lo de montar el supergrupo entonces, que ya somos muchos, y con eso de gurrupear en casa de Silvia (niña, sigue dándome cosa pillarte whisky del minibar, pero... Queda, ¿no? jejeje) Un abrazo tocho y este finde nos vemos ^^

Y bueno, frase del día... uhm...
"Por supuesto que sé cómo se usa una compresa, ¿te crees que no veo la tele? Se le echa por encima un misterioso líquido azul y luego se aprieta con el puño..." 
(Serguei Lukyanenko.- Los guardianes de la noche)

viernes, 5 de agosto de 2011

¿Héroes, villanos, telefónicas y patadas en la ingle? ¡Creemos un supergrupo!

Ya estoy de vuelta. Perdón por la desaparición pero es que han pasado taaaantas cosas que estos días he preferido desconectar para no escribir más ácido de lo normal. ¿El resumen? Se me cayó un implante dental de la boca, la editorial me mandó al carajo, tuve movidas con la fnac y empezaron los problemas con el rollo telefónico. 
Ja!
Bue, la gambita sigue bien y eso es lo que importa, así que lo dicho, perdón por estos días alejado. ¿Más cosas? Pues sí: Silvia, que lo pases guay por el norte. Feliz cumple, Rodri, y... 
¡¡Al lío!!

–¡Pasteles de chocolate, Robin! ¡Esto va de superhéroes!
–Calla, Batman, que con esas cejas pintás das risa...

Todos, o al menos casi todos, o a lo mejor soy sólo yo y en verdad soy más raro que el carajo... No, espera, así no pega.... Permitidme la licencia literaria y empiezo de nuevo: 
Todos, de pequeñitos, queríamos ser superhéroes. O bueno, como ya hemos dicho arriba, al menos yo sí que quería, es más estaba obsesionado, o mejor dicho, decidido: De mayor iba a ser superhéroe. Con cinco años y visto que en Cádiz no había laboratorios con cañones de rayos gamma, nadie me conseguía la dirección de Red Richards y el factor mutante no daba muestras de aparecer por ningún lado, me pispé de que iba a tener que ingeniármelas con la cabeza a la espera de que me picara un algo -lo que fuera- radioactivo, y por eso, ni corto ni perezoso, de los cinco años a los quince me dediqué a "diseñar" armamento para mi futura labor como vigilante/superhéroe [jodido Batman...]. Emborroné cuaderno tras cuaderno con dibujos de herramientas tan maravillosas como... 
-"La tapa de lata de la caja de galletas danesas... con cuchillas" -útil como arma, como escudo si le añadías unas tiras de cuero en el dorso, y genial como gancho trepador si le atabas un cable resistente, ¿que no?-
-"La percha tirolina con freno de bici" -para descender por el cable de acero de "la tapa de lata etc etc"-
-"La armadura flexible de cuero y franelilla" -hecha con la chupa de mi hermano y el montón de sábanas de franela que mi madre se empeñaba en que usara en invierno y yo me negaba entre lágrimas porque "hacía bolitas". Utilísima para bloquear disparos de las armas de los malos y, ya puestos, para hacer desaparecer las malditas sábanas-
Y, por supuesto "la capa de sombras ideal para planear en la noche" también conocida como colcha de mis padres. Uhm... estaba claro que tenía fijación con la ropa de cama.
Pero las herramientas no lo eran todo: un superhéroe debe estar dispuesto a erradicar el crimen de cualquier forma, así que también tenía mis venenos ("Bolsita con tres cucharadas de colacao" eso se lo endiñas a alguien en el gaznate y te lo cargas ahogado fijo. En su defecto también se podía utilizar el "duo de polvorones de La estepeña"), mis armas arrojadizas ("yo-yó con pegote de plastilina para que pese más", "el disco de la muerte" -un frees-bee o como se escriba con propaganda del CDS y la foto de Adolfo Suarez-, y, por supuesto, "las bolitas del destino" léase canicas que tiraba con estupenda puntería. Bueno, más o menos), 
-Mis métodos de sujección no letales ("la liana del caos" -la cinta de una casette del spectrum que eso no había quien lo rompiera-, "la cadena de la fuerza" -un montón de bisagrillas de las pinzas de tender enganchadas entre ellas, inspiración del motorista fantasma-...) 
-Y por supuestismo mis armas de mano, lo que más define  un super héroe, su símbolo, su poder... que en mi caso eran los "tonfas de madera dura" o lo que es lo mismo, el apoyabrazos y la barra de unión de una hamaca de los años de maricastaña que mi madre tiró a la basura y cuyos apoyabrazos yo recogí discretamente para guardar en mi escondite secreto de superhéroe -el armario del cuarto que compartía con mi hermano, el mismo armario que mi madre limpiaba día sí, día no, sospechando que su hijo tenía un sindrome de Diógenes en estado prematuro-.


Yo intentaba ser como Batman, pero
con tantos cacharritos me parecía más bien a este...

Llegaba hasta tal punto mi obsesión, y esto no es coña, que hasta los quince años todas las noches rezaba pidiendo convertirme en tortuga ninja. Afortunadamente dejé de hacerlo llegado a esa edad, no porque lo considerara una chiquillada, sino porque, viendo que no me había salido caparazón y que mis facultades ninjas seguían siendo las mismas que había aprendido en el gimnasio, me di por vencido y opté por rezar pidiendo por mis hermanitos, mis papas y mis abuelitos que están en el cielo, que era lo que me recomendaban mis padres y, al fin y al cabo, bien felices que se les veía.     

–¡¡Santos bocaditos de morcilla!! ¡¡Necesito ir al bat-gimnasio!!

Al final terminé creciendo y todo el rollo de convertirme en superhéroe quedó, más o menos, de alguna manera olvidado. Total, no había ningún supervillano cerca y eso de ser héroe es una mierda cuando no tienes a tu antitesis por ahí búscándole la ruina a la peña, con su risa malvada y su pasado atormentado.
Un coñazo.
Y aún así, me equivocaba.
Porque lo cierto, "amiwitos", es que sí que hay supervillanos, aunque ya no visten mallas de colores y lo del pasado atormentado y la risa malvada está por confirmar, pero que eso no os confunda: siguen ahí. Buscándole la ruina a la peña desde la oficina comercial de una empresa de telefonía o desde el pupitre de un banco, desoyendo una llamada de atención en un coche de la policía o negándose a tratar a un paciente porque su turno se ha terminado y no es culpa suya que el relevo no haya llegado, tratando con soberbia a un camarero o a un dependiente, meando en el suelo de los baños públicos o pegando una comprea en el techo porque -total- ya le tocará limpiarlo a alguien, programando un anuncio de cine escato en el intermedio de esa peli de Disney, abandonando a los abuelos en la gasolinera, cambiando los precios en una tienda de ropa... Porque sí, cada vez hay más villanos y, aunque ya de super no tengan nada, su capacidad para buscarle la ruina a la gente sigue siendo la misma. Lo peor es que desde que se quitaron las mallas, ni ellos mismos se dan cuenta de lo que en realidad son. 
Esta noche he tenido un sueño, no como el de Marthin Luther King, sino más bien como el de un replicante. He recordado otros tiempos, he recordado ese afán de luchar por la justicia, y cuando me he mirado al espejo, un poco más tocho, un mucho más viejo y un que te cagas más sabio, he pensado que, ¿por qué no? Sería divertido ser un superhéroe, desempolvar los viejos diseños y, con la ayuda de esas tiendas de chinos en las que venden de todo, dar vida al Increíble Hombre Calvo, o a Gadita Man, o al Hombre Carca, y luchar con todos esos villanos que han decidido dedicar sus vidas al mal sin ni siquiera saberlo.
¿Quién sabe?
Uhm...
Qué cojones: ¡Vamos a crear un supergrupo!
Total, aunque acabemos en la cárcel, podría ser divertido...   

 A esto se le llama abusar...

miércoles, 27 de julio de 2011

España, "shoshito", qué penita das a veces.

Me llamo Rafa,
tengo 33 años...
Y me gustan los realities de la MTV
(Cani! Hortera! Pasharte! se escucha al fondo de la sala) 
 Decía ayer Tita Hellen, con mucho cachondeito, que Saudade era como mi particular Campos de Castilla, así que puestos a ser Machados, ¿qué mejor que recuperar ese tópico de "Castilla miserable ayer dominadora, envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora"? Porque sí, hay que ver cómo la historia gusta de dar vueltas sobre sí misma: hace siete años y medio estábamos entre las ocho primeras potencias mundiales y ahora competimos con Grecia por ver quién protagoniza la cagada más gorda.
Brillante.
Pero no, Zapatito, pisha, no me tiembles que esto no va de política.
Va de televisión.
Aunque claro, al fin y al cabo ambas son la misma cosa para ti. ^______^

 Ufff, qué alivio, hoy no cato yo.

Pero al lío: Como decía al principio soy un fan acérrimo de los realities cutres de la MTV: Next, Parental Control, Cita con mamá, Pimp my Ride, Los chicos de Diddy, Made, From G's to Gents... Ya sabéis. Para Tila Tekila, Jersey Shore y la Hilton me hacen falta unas copas antes, pero los anteriores me hacen gracia. Tienen un no se qué que qué sé yo que me hace reír, ya sea por la estructura absoluta y completamente guionizada que no engaña nadie, por la facilidad de entender la situación, por la cara de tontos que se les queda a los rechazados en los teen reality o la alegría de los que reciben su coche. Ya os digo, no sé por qué pero me gustan: Me parecen... ingenuos y divertidos.
A lo mejor me lo tengo que hacer mirar.
¿Y qué tiene que ver esto con España, os preguntaréis algunos? (otros, sagaces vosotros, ya me estáis viendo venir) Pues que resulta que en España, que somos algo así como el vertedero "sub cultural" del planeta y cuán lisas mojoneras de la bahía tenemos a bien zamparnos toda basura que nuestros compis planetarios disfrutan arrojándonos por la borda de sus buques que ya navegan sobre la crisis, hemos empezado a plagiar estos programas.
Y bueno...
Da mucha penita.
Pongamos por ejemplo Next, un programa en el que una persona (chico o chica, hetero o gay) recibe la visita de cinco personas que vienen en un bus. Va citándose con ellos uno a uno y conociéndoles, y mientras, l@s visitantes van recibiendo un euro o un dolar por cada minuto que pasan con el visitad@. Si al visitad@ les gusta, les ofrece quedarse con el dinero o una segunda cita. Si no, dice "next" y pasan al siguiente.
 Hasta aquí todo normal: humillante, tonto y absolutamente absurdo, lo que viene siendo un programa de televisión estándar.

Next... Una excusa para juntar a dos capullos.

El problema surge cuando comparas entre la versión USA y la castiza española, porque mientras los Next estadounidense invitan a sus citas a actividades tales como descender en canoa, jugar al basket sobre patines, ir a una bolera sólo para ellos o meterse en un restaurante a preparar un menú especial; en la española se limitan a dar paseitos por el retiro, sentarse en un banco en medio de Callao, ir a un bar cutre (previa aparición del letrero del mismo, la dirección, el menú y demás "fellatios" publicitarias) o, en el mejor de los casos, ir al Corte Inglés (coño, Shei, casi parecen mis visitas a Madrid, qué aburrido soy).
¿Tan jodida está la cosa? Es que recuerdo especialmente un capítulo USA en el que el chico soltaba algo como "¿Te gusta conducir? Pues te he traído a un circuito de tierra y vamos a hacer una carrera conduciendo dos 4x4 a ver quién gana". Su conversión a capítulo español se convirtió en un "¿Te gusta conducir? Pues he traído UN cochecito radio control de los chinos y he puesto tres ladrillos en el suelo para darle vidilla ¿Competimos a ver quién hace mejor tiempo? Uhn... ¿tienes reloj?" Que la chica se quedó con cara de "joer con Neox, ya podrían haber traido al menos dos cochecitos 7y un cronómetro, copón".
Y es que está claro: en España sólo hay dinero para las tontás y los concursos amañados, para lo demás... Next.
Otra cosa que me saca de quicio comparando la versión Usa y la ibérica es el tiempo de cada cita. En la versión estadounidense suelen estar como veinte minutos antes de decir next, y si les gusta el aspirante aguantan como una hora antes de ofrecerle la pasta "llevamos setenta y tres minutos y te has ganado setenta y tres dólares, pero me pones burra. Quieres la pasta o una segunda cita conmigo (caidita de ojos e inspiración para lucir entreteto)?" Guay. Quedarse con la pava ahí tiene su mérito.
En la versión spanish people, sin embargo, las citas next vienen a durar como medio minuto, y las que les gustan... ¡¡Siete u ocho minutos a lo sumo!! Claro, ahí dice el tío "Llevas siete minutos conmigo, te has ganado siete euros pero haces que todos los miembros de esta sala se pongan en pie para darte una ovación (frase auténtica escuchada en una disco, juro. Me entraron ganas de “suicidar” al tipo) ¿Quieres la pasta o a mí (pose tonta para lucir bícep inexistente)?" Imaginaos la cara de la pava!! ¡¡Siete putos euros de mierda!! Pero esto qué leches es? Además ¿se puede conocer a alguien en siete minutos para decidir si salir con él o mejor mentarle a la madre y mandarlo a por tabaco? Es que es de coña... casi me imagino a la chica diciéndole en bajini al tío "mira chache, me das cincuenta pavos y no te dejo como a un gilipollas en la tele ¿vale?".

 
Al final son todos unos fantasmas.

Mu triste...
Otra cosa muy triste es el porte de los españolitos de a pie que van al programa. Los nordacas suelen ser chavales bastante guapetones, tipos con abdominales cinceladas en piedra de esas que tanto le gustan a Stephanie Meyers y aura de feromona de mono por doquier, y las chicas suelen ser tipazos andantes con carilla mona y sonrisa cachondilla.
En España no. En España se busca al tonto del pueblo, al raro de la discoteca que suele chupar los vasos dejados en la barra para dar “besos indirectos” a las chicas, a las estrellitas que sólo van a lucirse, a modelillos de los baratitos, de los que llevan las abdominales pintadas y a actorcillos de segunda que lo más que han hecho ha sido bailar como público en la promo de tonos de móviles del programa de Ana Rosa (pozí). Suerte que de vez en cuando también llevan a algún inmigrante para que suba un poco el listón, aunque en seguida se nota que el chico o la chica simpáticos son de fuera y eso nos hace sentir más penas de nosotros mismos, fucking spaniards de medio pelo como somos.
¡¡Y eso es sólo el porte!! Porque los tipos de peña que llevan son aún peor, a destacar el típico concursante que desde que dejaron de emitir "El Semáforo" no sabe dónde lucir sus escasas cualidades y, aprovechando el escenario de esta next a la española, se lía a hacer todas las tontás que sus amigos le ríen los findes porque van muy pasados o les gusta cachondearse de él en privado. ¿Qué uno sabe dar volteretas para atrás? Pues nada, le pregunta a la chica ¿Sabes hacer esto? y se lía a dar saltitos cuan extra de Prince of Persia ¿Que lo tuyo son las cariocas de fuego? pues nada, nada, a prenderle fuego al Retiro ¿Qué vienes del pasado remoto y sabes bailar el hula hop? Pues a bailar el hula hop todo quisqui, qué total, esto es neox y de algo hay que vivir. Mención especial merece el que hace beat... em... bueno, lo de hacer ruiditos con la boca y creerse chachi, que suelen terminar llenándole de babas el careto a los pobres aspirantes, quienes sonríen con pena y cara de "¡Que alguien me saque de aquí, por el amor de Dios!".
Lo que duele la crisis...
No obstante lo que me saca de quicio, lo que de verdad me pone en el palo no es lo penosa que es esta peña actuando, que se quedan quietos el uno delante del otro en plan "quien empieza tú o yo? espera, a ver qué dice el regidor... ah, dice que dejemos de mirarlo y disimulemos un poco, que esto canta mucho", tampoco es que a la mayoría de las tías parezca que las han sacado del baño de un MacAuto a la hora a la que van todos los poligoneros, ni que los chicos lleven las abdominales pintadas con carboncillo, como los de Casi 300.
No.
Lo que me cabrea es la personalidad y la mala baba de la mayoría de los concursantes, que antes de quedar en ridículo siendo rechazados prefieren ir de mariquitas malas y decirle next a todos los aspirantes, porque así es España, señores, la última cocacola del desierto que, desgraciadamente, nadie quiere beber porque en la barra hay whisky, pepsi y batido de frutas. 
No puedo despedirme sin recordar esas grandes frases de despedida de los concursantes, esas frases del tipo "joder, tengo una preparada que os vais a cagar, llevo dos semanas pensándola y es la leche, ya veréis..." y, como suele pasar en estos casos se terminan mordiendo la lengua, atorándose, titubeando y sintiendo ese pánico de "ay, Dios mío... estoy quedando como un gilipollas...". Básicamente como lo que eres, hijo, como lo que eres.
Pero no condenemos a Next: Es sólo una gota de ese inmenso mar de plagios absurdos, de programas de mierda, de proyectos de idiotizar a la juventud y demás basura "cultural" con la que se pretende derretir los cerebros aún en desarrollo de nuestros tiernos infantes.
Un consejo? Vedlo, os vais a reír, no os cortéis pero ved la versión americana, porque España, a veces... da una pena que te cagas. 

Dixit.

PD Ey, Anna, me alegro de verte de nuevo, espero que fueran bien las vacaciones. Y sep, la definición portuguesa es la de tu colega italiano, la otra es más brasileira, pero es lo que tiene.