miércoles, 6 de marzo de 2013

Relato: Antes de que amanezca.



Todo empieza antes de que amanezca, con el ruido de tus llaves arañando el metal de la puerta. Te acercas a mí soñoliento y, sin una palabra, me miras y pintas en tu rostro macilento y sin afeitar una sonrisa que me resulta tan contagiosa como excitante. Yo, por mi parte, no puedo menos que mirarte y sentir, como una corriente eléctrica, el sabor de la anticipación apoderándose de mi cuerpo.
No son necesarias las palabras, nunca lo han sido, los dos sabemos que sólo necesito tus pasos masculinos y ese gruñido tan sexy con el que sueltas la chaqueta y el portafolios sobre tu mesa de trabajo. No pierdes la sonrisa y carraspeas, llevándote una mano nudosa y varonil a los labios. Temblorosa, trato de serenarme para que no comprendas que tú, entre todos los seres de este mundo, das auténtico sentido a mi existencia. Pero no hacen falta más engaños, pues los dos sabemos que somos lo único que tenemos, y por eso acercas tu mano a mí, y, aún callado, pasas tus dedos cálidos sobre mi cuerpo, llegando casi sin quererlo a esos botones que sólo tú conoces tan bien.
No puedo evitar tardar un poco, nerviosa, llevada por los celos de tus compañeros de trabajo y sus comentarios malintencionados acerca de la nueva, la del departamento de al lado, con su aroma a vainilla y su sofisticado traje rojo. Pero tú no me haces reproches, sino que sigues fiel a mí, y esperas, paciente, a que olvide mis miedos y me entregue por completo. Voy respirando, al fin, jadeante, sintiendo ese calor asfixiante y delicioso que sube desde mis entrañas cada mañana, antes de que amanezca, cuando posas tus manos en mí. Tú me sigues acariciando, sonriente, esperando al momento álgido en el que tus labios se acercan y, perdido ya todo el decoro, olvidados nuestros tabúes, bebes de mí como de un manantial, como si realmente fuera yo y sólo yo la fuente de toda la vida que en tu interior habita.
Es entonces cuando más disfruto, perdida en el placer de saberme tuya, caminando como en sueños por cada rasgo marcado de tu rostro atractivo y maduro. Imagino, no temo decirlo, que soy una para siempre con tu pantalón de tela, con la camisa siempre arrugada que vistes con premura en la madrugada, con esa eterna chaqueta y ese ceño ya fruncido por el duro día de trabajo que nos espera.
Por unos segundos, antes de que amanezca, me siento amada, aunque sólo sea por unos instantes. Hasta el momento en que perdida la sonrisa me abandonas, como siempre, cuando el sol ya pinta el cielo, con un gracias más imaginado que dicho. Yo, estúpida de mí, te respondo con un pitido inaudible, jadeante y vaporoso. Como esa cafetera vieja y tonta que soy y que sabe, aunque se mienta a sí misma, que antes o después acabará siendo abandonada por esa otra, la nueva, con su aroma a vainilla, su carcasa roja brillante y su café con sabor a caramelo.
Pero ya es tarde. El sol sale. Sólo me queda soñar con que mañana, una vez más, volveremos a fundirnos en un profundo trago.

Rafa del Río

martes, 5 de marzo de 2013

Nuevo relato: La abuela

Hoy he decidido que voy a volver al mundo de la escritura. No se trata de que vaya a intentarlo. No se trata de que vaya a echarlo a cara o cruz.
Ná.
Voy a volver.
Ana ya empieza a estar mayor y... qué narices, el gusanito me lo pide (no, no os hagáis imágenes raras, que ya os veo venir).
Y para inaugurar el regreso... ¿Qué mejor que un relato como este?
Espero que os guste, va dedicado a A.m.Caliani que hoy, casi sin querer, me ha devuelto las ganas por escribir algo como esto.
Espero que os guste y perdón por la desaparición... Los niños. Ya se sabe ;)



La abuela.

Sus manos acarician el pan con el toque amable de los viejos conocidos. Sin violencia, casi con mimo, las manos se mueven con firmeza sobre la masa en la justa elegancia de los que a punto estuvieron de crecer juntos. La levadura va despertando al calor amoroso de esos dedos que son para ella un hogar, y mientras las elásticas fibras trazan dibujos intrincados en las grietas de una piel ya ajada hace mucho, los pensamientos vuelan hilvanados en una nube, tal vez un enjambre, de memorias que lejos están de pensar siquiera en desaparecer.
Fue...
Sonríe pícara.
Ella fue...
Una estrella,
la primera, en el anochecer de otras ansias. Nunca faltó atento público a su blanca pantorrilla, desvergonzada pieza de porcelana nívea, mujer espléndida, coqueta... Faro de la noche a medias mostrado al alzarse, apenas un pulgar, el telón de unas faldas tupidas durante el baile sin fin de aquellas fiestas de mayo. Tampoco faltaron poetas que cantaran su sonrisa, aunque fueran de vocal analfabeta, más duchos con la azada que con la palabra, y fue vestida su mirada y su hermosura por trajes escritos a pulso o cantados de iletrada memoria en rimas que lo que perdían de enrevesado lo ganaban en sincera y honesta admiración.
Fue...
Una alegría que se pierde en añoranzas, da un toque de luz a su mirada.
Ella fue...
La luna,
la belleza inalcanzable de ese brillo de plata en una noche de verano, el camino argento que riela hasta el infinito del mar prometiendo tesoros imposibles en un guiño otrora seductor que se convierte en cómplice con el tiempo. Y con el tiempo besó la tierra, y el imposible perdió su fuerza en los brazos de ese soñador enamorado que ahora la mira impaciente, tierno galán y caradura postrado, desde la foto enmarcada en caoba y termitas. Modelo vestido de boda que la insta con su sonrisa no caduca, imperturbable, a reencontrarse de nuevo allá donde quiera que el maldito fuera cuando abandonó, por causas de fuerza mayor, no sólo el hospital sino también la familia, el mundo, y todo lo que en ellos, alguna vez, hubo a bien el habitar.
Fue...
El suspiro se hace más leve, más ligero. Alegre.
Ella fue...
Un mundo,
un mundo entero, y como la gran Gea de los haedos, a la que ella apenas conoce más que de oídas de una mitología que se pierde en la memoria, dio ella a luz a sus hijos de la mano de un tiempo que, en este mito, no amenazaba con comerlos, a no ser que fuera a besos y desde el más profundo de los amores.
La vista se nubla en una torcida sonrisa de cinismo.
No todos salieron adelante, eran otros tiempos y casi, casi, otro espacio: Unos nacieron muertos, otros cayeron al frente, con una cruz o un libro rojo, eso ya no más no importa, aunque siga doliendo en las entrañas. Pero algunos perduraron, y los que valieron araron los campos en más de un sólo sentido y viajaron, derrotando las fronteras -que entonces parecían de piedra-, de un pueblo que ya por entonces amenazaba con quedar vacío.
Fue...
Vuelve a reír, poderosa.
Ella fue...
Un pueblo,
una fuente de cultura que, aunque con el dedo y de corrido apenas leer pudiera, se convirtió en ama y sirviente de su propia casa, partera y doctora en las aflicciones de los suyos, y estratega, militar doméstica, botánica y juez mediadora, amante de ese que aún espera y dolorosa enterradora de féretros, unos ligeros al peso, otros cargados de piedras. Nunca faltó saber en sus acciones, inteligente como sólo la necesidad enseña. Convertida en leona, aunque maldita fuera si imaginar pudiera una, se enfrentó a la vida, a la tierra, al hombre y a sus propios sueños para albergar a los suyos y darles, aunque fuera, una oportunidad de entender todo aquello que ella, en su ignorancia, no fue capaz siquiera de alcanzar siquiera con las puntas de los dedos.
Fue...
Menea la cabeza, cansada.
Ella fue...
Pero ya no hay tiempo,
la masa reposada ha aumentado su tamaño, desprendiendo ese olor húmedo y casero a lluvia sobre la tierra, a hierba recién cortada, a familia reunida y dolor del alma. El horno de leña espera, ya ardoroso, expectante, para envolver en su calor al pan. Un calor mayor, quizá, pero menos amoroso que el de las manos de la anciana.
Pronto el aroma a pan recién hecho, a corteza crujiente y miga esponjosa envolverá la vieja cocina de piedra, y entonces vendrán los hijos, y los nietos, que la mirarán como a un extraño porque la abuela esta chocha, porque la abuela no rige, porque la abuela, con las cicatrices de la guerra en las espaldas y la marca de sus hijos en las entrañas, ya no entiende: es de otro tiempo y no sabe lo difíciles que son ahora las cosas.
Y ella reirá, y será feliz de verlos. Aunque cada vez sean menos, aunque cada vez tarden más en venir, la abuela sonreirá imperturbable a las peleas entre hermanos, a las miradas aburridas que le dirigen sus nietos con esos ojos separados por apenas un instante diminuto de las pantallas de sus móviles de miles de colores. Imperturbable, en fin, a los tiempos, la abuela, con sus siete hijos y sus quince nietos, con ese pequeño bisnieto que es tan reciente que ni chapurrear puede, la abuela será feliz. Porque ella es de otro tiempo y sabe lo difíciles que pueden parecer ahora las cosas.

Rafa del Río.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Feliz Navidad a todos.

Pues eso, el título lo dice todo, y es que, a pesar de llevar meses fuera, no pasa día sin que os desee lo mejor a cada uno de vosotros. ¿Y qué mejor que estas fiestas para reconocerlo públicamente? Pues eso: Gadi, Hellen, Shei, Sonia, Nuku-Nuku, Keka, Carmen, Marta, Ginger, Lushi, Goblinoide, Gata, Silvia, Rodri, Nika, Rocío, Pedro, Wayaiu, Sandra, HD Beuty, Anna... a todos, copón...

¡¡¡Felices fiestas y próspero año nuevo!!! 


ElCRisolGames Cierra sus "puertas" por tiempo indefinido.

Esta es una de esas entradas curiosas en las que se mezclan algo nuevo, algo viejo, algo robado, un juguete y chocolate...
O algo así.
Lo primero es lo primero: Saludos a todos los que hace ya casi un año que no veo. El nacimiento de la nana fue un caos, un cambio de vida total, y entre eso y los nuevos proyectos (nueva novela, página independiente de videojuegos, crónica social con papá y marujo...) No he tenido tiempo ni para decir copón.

Pero no me enrollo más, que en breve toca bibe de la enana: lo cierto es que, entre nosotros, tampoco es que ande mucho mejor de tiempo, por lo que con mucha pena de mi corazón me he visto obligado a dejar mi labor en El CRisol Games para dedicarme por entero a Ana y, de paso y con un poco de tiempo, ir retomando poquito a poco este blog que tantas alegrías me ha dado y en el que he conocido a gente tan maravillosa como vosotros. Si eres uno de los lectores de ElCRisolGames, tranquilo, seguiré desbarrando por aquí, de vez en cuando y twitteando cada ida de olla que pueda interesaros.
Si sois antiguos lectores del blog... lo siento: voy a volver a daros el coñazo, pero es lo que tiene el karma.
Y si acabáis de entrar aquí de chiripa... Pues bienvenidos, sentaos y poneos cómodos, esperad que quito el abrigo del sofá. Como decía alguien que conocí hace mucho tiempo, cuando todavía tenía pelo:
Estáis en vuestra casa.
Y ahora... !!Felices Fiestas!!


sábado, 14 de julio de 2012

El embarazo o Cuando el hombre estorba.

Pues eso, ya ha sido publicada la tercera entrega de 'Papá y marujo': 'El embarazo o Cuando el hombre Estorba' (aunque también podría llamarse 'por qué no debes abandonar a tu gato cuando esperas a un hijo'.) Podéis leerlo gratis y sin IVA en:
http://www.elcrisoldeciudadreal.es/6357/blogs/papamarujo/el-embarazo-o-cuando-el-hombre-estorba/

Un fuerte abrazo!

sábado, 7 de julio de 2012

Papá y Marujo.

Buenos días a todos!

Al final, mucho decir, pero me fue imposible seguir por aquí: empecé lo de los videojuegos, la niña ha pasado del bibe a la cuchara, que entre preparar quemas, limpiar la ropa y "hacer el avioncito" se me va la mañana, y además me metí en dos proyectos más: entrevistas friki, que si Dios quiere estrenaré esta semana y "Papá y Marujo", un diario semanal publicado en 'El CRisol de Ciudad Real' acerca de mis experiencias como padre en casa, escrito con mucho cachondeo y mu poca vergüenza.
Desde aquí, perdonad por utilizar esto ya sólo para hacer promoción.
Y bueno... si queréis, sigo activo en facebook como Rafa del Río, y podéis leer las dos entradas de Papá y Marujo en:
Igualdad "a lo de verdad":
http://www.elcrisoldeciudadreal.es/5698/blogs/papamarujo/igualdad-a-lo-de-verdad/
e
Y vosotros... ¿para cuándo?
http://www.elcrisoldeciudadreal.es/6019/blogs/papamarujo/y-vosotros-para-cuando/

 Espero que os gusten ^_^. Un fortísimo abrazo,
Rafa

miércoles, 30 de mayo de 2012

Vuelta a las andadas, un nuevo proyecto.

Después de cinco meses aprendiendo a cambiar pañales, a dar biberones, a poner corchetes con una mano y desabotonar babis con la otra... Tras dos meses terribles sufriendo porque la nena era prematura y no cgía peso y tres meses preciosos con la niña toda saludable ella... Después, en fin, de los cinco meses más divertidos y bonitos de toda mi vida...

¡¡He vuelto!!

Y he vuelto en más de un sentido, porque tras darle muchas vueltas a todo ese tema de qué hacer con la niña al reincorporarse Eva al trabajo, después de mucho valorarlo y buscar alguna salida a todo este delicioso barullo que es ser padres, me quedo en casa con la enana y... ¡¡Vuelvo al mundo de la información sobre videojuegos!!
Jejeje, todo muy diver, no os creais, que dar la papilla a la nena mientras recupero los viejos contactos de prensa a golpe de telefonazo tiene su aquel, por no hablar de los testeos a golpe de berrido "dame-el-biberón-ya-calvo-que-se-dice-llamar-papá".

El caso es que, antes de dejaros con la primera editorial de la "fantastik-inauguración" de ElCRisolGames el pasado lunes, permitidme que os anime... os aconseje... ¿os ruegue encarecidamente por mi familia, por mis hijos? que si os gustan los videojuegos, si sentís una simple curiosidad o si tan solo quereís ayudarnos con las visitas no dejéis de entar aquí, en ElCRisolGames y nos sigáis en twitter (@ElCRisolGames). Y ya sabeis, si os gusta dadle bombo y recomendadselo a todos vuestros amigos, sobrinos, parejas, esposas, maridos vecinos tocahuevos y cualquiera a quien pueda interesarle; porque sí, muy triste es de pedir, pero más triste es de robar ^___^.

Y bueno... es un placer volver a estar aquí, aunque vaya a tener que entrar "de a poquitos"

Un fuerte abrazo,

Rafa

Editorial: Primeros Pasos (podéis leerla directamente aquí)

Tazas y tazas de café con el fondo tan negro y espeso como una noche alquitranada, los ojos entrecerrados por el sueño y por el humo de los cigarrillos que, a medio apagar, forman cola en el cenicero desbordado;  los dedos ardiendo con esa sensación de cosquilleo de horas y horas jugando y escribiendo sin parar. Conversaciones a altas horas de la noche, ideas que hacen que te levantes de un salto, discusiones, acuerdos, tratos… Primeros pasos, en fin, de la revista digital que en este momento tienes en tus manos o -si aún no te has apuntado a toda esa moda del tablet-, delante de tus ojos.
 

  Decía un tipo muy sabio cuyo nombre ahora mismo soy incapaz de recordar, que el tiempo, la historia, son cíclicos, algo así como el “nunca hay nada nuevo bajo el sol” de Eclesiastés 19. Muchos años ha pasado desde que me dio por estudiar esos proverbios en clase de latín,  y mucho tiempo ha transcurrido desde que, sentado al mismo teclado en el que ahora aporreo las teclas sin piedad, escribía mi primera editorial para la ya extinta revista Minami. Pero permitid que me presente, mi nombre es Rafa, Rafa del Río, y soy lo que comúnmente se conoce como un calvo, un jugón y un tipo con un serio problema de complejo de Peter Pan.

  Hace muchos años, cuando aún tenía pelo, tuve la suerte para trabajar en la revista de manga, videojuegos y ocio juvenil más vendida de España, Minami. El nuevo milenio estaba a punto de nacer, internet era poco más que un rumor a voces entre unos pocos privilegiados y yo, en lo personal, siempre llevaba encima dos cosas: Un lapiz con el que abocetar cualquier idea ingeniosa para las tiras cómicas que dibujaba para Minami y… bueno, sí, un peine. El tiempo pasó, y a los pocos años comencé a completar mis tareas en la revista escribiendo artículos, llevando la sección de videojuegos, diseñando pasatiempos y, finalmente, haciéndome con la dirección de la revista tras la marcha de su antiguo jefe supremo y creador: Lázaro Muñoz. Fueron unos años felices en los que conocí a gente estupenda que terminó formando parte de nuestro equipo, y si algo saqué en claro de mi experiencia trabajando en el medio, eso fue el que el trabajo duro y el contacto con los lectores era, es y será, la única forma de realizar bien tu trabajo.

  Muchos años han pasado, me repito más que las entregas de Street Fighters, perdí el pelo, gané una esposa y, hace unos pocos meses, una hija. Trabajé un poco en todos lados, de algunos me despidieron, de otros me largué, y después de que Minami terminará finalmente desapareciendo por culpa de las nuevas formas de mercado me despedí, creí que para siempre, de los medios. Hoy, el equipo al mando de elCRisoldeCiudadReal me da una segunda oportunidad de volver a mi verdadera vocación, de perder -o ganar- horas ante la pantalla para luego traeros la información más fresca y trabajada del mundo de los videojuegos al ponerme a los mandos de elCRisol Games, una revista digital de videojuegos y ocio que, francamente, espero que sea de vuestro agrado.

  Como os decía al principio, la pequeña muestra que ahora tenéis en vuestras manos es el resultado de muchas horas con los ojos “achinados” frente al monitor, de charlas con el equipo que hay detrás de esta portada y de conversaciones con las diversas compañías que, poco a poco, nos están dando su apoyo. Horas cuya única finalidad, al fin y al cabo, es la de que disfrutéis de lo que aquí hay escrito. Espero que, con el tiempo, los contenidos se multipliquen por mil, los análisis se eleven a la quinta y, con vuestra ayuda, vuestros comentarios, vuestras críticas y vuestras opiniones, elCRisol Games se convierta en un medio en el que todos nos sintamos a gusto.

Y ahora… pasad. Pasad y sentaos cómodos.
Al fin y al cabo, estáis en vuestra casa.

Rafa del Río.
27-05-2012