jueves, 11 de agosto de 2011

Manejando el photoshop.

Hace ya tiempo que leo que algunos tenéis problemillas a la hora de tratar las fotos para que salgan chachis en la web (sep, ayer ví Zoolander), así que me he animado y voy a actualizar con un pequeño tuto sobre retoque con photoshop que espero que os ayude. Cualquier duda que tengáis, ya sabéis, podéis abusar todo lo que queráis de la ventanita de comentarios, que nunca se queja.
Al lío!!
Vamos a hacer dos ejercicios, uno de retoque dirigido a las potis y otro de retoque uhm... fantástico? bue, algo parecido. Para el primero vamos a tirar de una de las peores fotos que circulan por la red de la buena de Melinda Gord... digo... Jenifer Love-Hewitt, que se le están quedando los ojirrines como burgaillos. Para el segundo tiro de foto propia. Pero vayamos por partes... Oh, y recordad que para ver la imagen grande sólo tenéis que picar sobre ella, porque integrada en el texto se ve mazo pequeñita...

Ejercicio 1: 
Resalte del maquillaje del ojo (por ejemplo).

1.-Cogemos la foto que queramos retocar y la abrimos con photoshop.
2.- Con la herramienta de recortar señalamos la parte que queremos guardar :


Al darle al enter nos quedamos con lo siguiente, que ampliamos para trabajar con la herramienta lupa, marcada en la imagen:


 3.- Ahora vamos a empezar a trabajar la imagen, así que antes de nada nos vamos a la ventanita de las capas (F7 si la tenéis oculta), clicamos con el botón derecho sobre la capa con la foto y damos a duplicar imagen, tal que así:


 4.- En la capa que se acaba de abrir le damos a Filtro, enfocar, enfocar (todo marcado en la imagen). Veréis que la tipa queda con más poros que una caja de chococrispies, no problemo:


 5.- picamos en el ojito de la capa nueva para que se oculte y nos vamos a la primera capa que creamos...


6.- Con la herramienta desenfocar (marcada) desnfocamos suavemente los poros y demás de la primera capa que creamos (la que luego duplicamos, vaya). Da igual que quede demasiado borroso, luego lo integraremos. Por cierto, en ese cajetín hay tres herramientas: enfocar, desenfocar y dedo, pulsad un rato con el botón izquierdo y elegid la de desenfoque:

 
 ¡¡Y mirad la diferencia entre la primera foto, la desenfocada y la ultraenfocada!!

7.- Volvemos al proyecto: des-ocultamos la capa enfocada (le volvemos a dar al ojito) y nos situamos en ella (la picamos una vez con el botón izquierdo). Para resaltar el ojirrín de la Love-hewitt enfocado y eliminar el resto tenéis dos opciones: o bien borrar con la herramienta de borrado como en la imagen (personalmente no me gusta porque a no ser que seais unos artistas canta más que Marujita en cuanto ve una cámara)...

8.- O bien situándoos en la capa enfocada y jugando con la transparencia hasta que obtengamos el ojo que queremos y la piel difusa sin demasiado cante, que el photoshop ya huele de lejos. Así, así, como en la imagen...


9.- Todo guay, pero vamos a sacarle más jugo a la cosa... ponéos en la capa base, es decir, la desenfocada, no la transparente, y dadle a Imagen / Ajustes/ Brillo contraste...


9.- Y jugad con las opciones hasta que esteis contentos con el resultado:


10.- Y ahora, como os decía, en la capa base con foto desenfocada volvemos a darle a Imagen/ ajustes y nos vamos a equilibrio del color... y a experimentar!!

Mola, ¿verdad?

11.- Pues ahora, aunque ya hemos cumplido, vamos a darle cañita brava a la cosa con algo de tercer nivel... ¡¡Los efectos!! id a Filtros / Interpretar / efectos de iluminación...


 11.-¡¡Y echadle un try, que fijo que flipáis con los resultados (demasiado zoolander, lo sé)!! Esto queda especialmente guay en las fotos antiguas que tengáis que reconstruir ^__^:

12.- Y aquí el resultado: 

 Con un poco de paciencia podéis conseguir cosas como esta... ¡¡Convertir a la Love-Hewitt "bad day version" en Courtney Cox!!
Espero que os sirva, ahora vamos con el segundo:

Ejercicio 2:
¡¡Jugando con los filtros!!

Para este voy a utilizar una foto con Silvia del pasado Halloween. Sí, ¿qué pasa? me encanta disfrazarme. Al lío...

1.-: Pillamos una foto descolorida que a pesar de estar chula, la noche y el ambiente la dejaron un poco arenosa...
 2.- Con la herramienta de recorte quitamos de en medio las cortinas de la abuela y el brillo de la ventana...
 ¡¡Listos!!
 3.- Ahora nos vamos a Imagen / Ajustes y jugamos con el brillo-contraste y con los ajustes de color.
 Queremos un efecto chungo, así que podemos ser más radicales que antes...
 MUY radicales... no os olvidéis de jugar con todos los espectros de luz: medios tonos, sombra...
4.- Ahora toca duplicar capa. ya sabéis: F7 para sacar la ventana, botón derecho sobre la capa con la foto y duplicar capa...

 5.- Y vamos a jugar con los filtros en la capa nueva. Le damos a Filtros y se nos abre todo un mundo de opciones: Bosquejar, artísticos, incrsutados... ¡¡y esto es sólo el principio!!
6.- Para este proyecto vamos a usar el filtro artístico de "Fresco" para que le de aspecto de foto cutre y un poco antigua de esas que tanto le gustan a Iker Casillas, digo... Iker Jiménez.  También podríamos haber utilizado bordes añadidos, película granulada o incluso todas a la vez. Experimentad con los filtros y con las fotos, veréis qué de chuladas hay.


Y ahora nos vamos a la capa nueva con filtro y jugamos con la transparencia como en el ejercicio anterior, dejando este resultado... Mucho más impactante y tétrico que la foto original.


Y listos. para que veais la diferencia entre sin filtro y con filtro integrado os paso esta imagen.



Y eso es todo, aunque eso sí. estoy abierto para cualquier trabajillo que necesitéis (os añado un ejemplo de mi último trabajo aquí abajito, cosecha propia, incluída la integración de las texturas... perdonad la marca de agua pero no quiero que la cliente se mosquee ejem ejem) y bueno, si os ha sido útil y conocéis a alguien que pueda necesitar este tuto, no dudeis en pasarle el enlace.

¡¡Un abrazo!!

martes, 9 de agosto de 2011

En anteriores capítulos...

Me he dado cuenta de que cumplo menos que la Marujita, aunque en mi caso no me refiero a "años" así, en plan eufemístico, sino a que no suelo cumplir con lo que digo: que si voy a poner frase del día y luego lo abandono, que si voy a contestar los coments en la lista de comentarios y luego se me pasa, que si voy a dibujar... Amos, que nada. Y eso está mu feo.
No obstante, lo que está feo de verdad es que a lo largo de estos meses os he contado varias historias que han quedado, por así decirlo, inconclusas, y creo que ha llegado la hora de darles un final, o al meno de ponerlas al día.
Así que al lío:

La trama Chihiro.
Para los que seáis newcomers o, más castizo, acabéis de llegar, tengo una gatita que es un puntazo: Chihiro. Es blanquita, monísima, está mayorcita y, lo que es más importante, el pasado mes de abril se montó un trío de “todo vale” en lo alto de la tapia para gozo de todos los zoofilos del vecindario, que, honestamente, espero que sean pocos o, mejor aún, ninguno. Y cuando digo todo vale me refiero a TODO VALE: peras con manzanas, manzanas con peras, manzanas con manzanas... peras con peras no porque sólo había una pera, pero fijo que si hubiera habido otra gata no habría habido ningún problema y es que no hay nada más antinatural que un gato, claro (léase la ironía).

El caso es que después de más de seis días viviendo su privada versión de Las edades de Lulú a lo largo y ancho del barrio, Chihiro volvió a casa con el lomo en carne viva, un par de arañazos, sucia como la mente de un programador de horario infantil y, supuestamente, embarazada.
Poniéndonos al día, el carácter de Chihiro cambió bastante: se volvió más cuidadosa, dejó de escaparse a la primera de cambio... Vale que le cogió al truco a eso de visitar jardines ajenos, pero siempre volvía a los pocos minutos. Comenzó a comer más, cogió peso... Pero no. Por raro que parezca y para pena nuestra, al final no nos trajo gatitos, así que, Gadi... al final la historia concuerda exactamente con la de Lorca, jejejeje.

La gambita, en busca de un nombre:
Esa es otra historia que dejamos a medias. Resulta que mi mujer y yo estamos esperando una gambita. No, no es que yo sea un crustáceo, sólo soy gilipollas y me hace gracia referirme al chiquillo o chiquilla con esa palabra: gambita. ¿Qué? Cosas peores suceden a diario y nadie mueve un dedo por evitarlas ¿no? Pues eso.
El caso es que os comenté que todo eso de buscarle nombre estaba siendo un coñazo, que te da el tabardillo con el futuro, con las posibles rimas o en lo que se pueda convertir por culpa de ese nombre (reíros si queréis, pero no he conocido a ningún Herodes que haya salvado a un gatito de un incendio).
Así que... poniéndonos al día... Nos hemos decantado al fin por Rafa y por Ana Silvia, obviamente depende de si es chico o chica, aunque a mí me da que va a ser gambita hembra, vaya usted a saber por qué.
 
La operación Vin Disel. 
No, no quiero decir que vaya a operarme para parecerme a Riddick, me refiero a todo ese rollo de sacarme el carnet de conducir, a mis trenta y tres añitos y estudiando en la autoescuela... ¡qué mono, joder, me comía entero! (nótese la ironía). Pues nada, resulta que después de explicar varias veces que no, que no sabía conducir (coche) y que no, no había estado conduciendo sin carnet (repito: coche), encontré al fin una autoescuela que me gustaba gracias a cierta personita (besote, nena). Supuestamente empezaba al día siguiente...
pero...
poniéndonos al día...
Al final lo tuve que dejar para septiembre, aish, porque total, no me habría valido de nada empezar para dejarlo colgado todo el mes de agosto.
O eso dijo el intructor, que suena como más militar y machote que “el profe”.


Y bueno, más o menos eso es todo. Aún me queda hablaros del apoteósico cambio de telefonía, aunque eso quiero hacerlo con tiempo, porque tiene miga... Eso sí, no quiero acabar este post de buenos propósitos sin responder coments...

Gadi: Quilla, fijo que algún día de nuestra infancia hubimos de cruzar nuestros superpoderes en san Francisco escuchando a las "momias de uete pa uá los niños" o en San Antonio liándola por un bocata de la Tere, jajaja. La Caleta me pillaba lejos, yo era más de saltar de la roca barco y rezá por no caer encima de las chinas de abajo. Un besote niña.

Aydita: Lo primero muchas gracias por seguir por aquí, que quería contestar a tu coment tan majo del otro día y se me fue... ahora mismo voy a tu blog a darte la brasa. Y sep, lo de la boca es una puñeta y va para largo (la idea es dejar la zona en paz, esperar a que el injerto de hueso coja y pedir que me devuelvan la pasta, que total, es un implante al final de la boca y tampoco es, ejem, taaaan necesario). Nosotros lo del cola-cao lo vamos a tener que controlar con la gambita... lo pondremos en el armario de cosas peligrosas, jajaja. Un besote!

Burbu, ¿cómo que no tienes un gen x? Tienes el superpoder de estar siempre ideal de la muerte, mujer, ¿qué más quieres? ;) Yo el único poder que tengo es el de ser calvo. Bueno, y que cicatrizo enseguida, como Lobezno, pero eso es una larga historia (y no, no es coña. me dieron tres semanas para que cerraran los puntos y a los cinco días ya estaba cicatrizado un tajo de dos centímetros en la encía, en fin...). Eso sí, que estoy viejuno está claro pero lo de la boca viene de antes... demasiadas leches en la moto y demasiadas tontás por la noche, snif.
Ná, getta robot (o getter robot) es una serie del Nagai de cuando los mechas estaban de moda allá por los ochenta. Ya sabes: transformers, gundam y todo ese rollo. Aún así el reloj es la leche. 
Un beso, guapísma. 

Anna, es que Donatello molaba mucho, pero la mía... deberías saberlo ya: era Raphael (obvio). ^^ Y no, conste que no es por el nombre, es que nos parecíamos mazo, siempre comiéndose la bola en solitario, rayándose con las tontás de sus amigos y enamorándose tontamente de la April... Dos gotillas de agua. Muchas gracias por el consejo, tienes toda la razón del mundo. ¡Un abrazo tocho pa allá!

Coñe, Hellen, y si te digo que después de ver poli de guardería yo quería ser profe de educación infantil? No sé cómo se habría tomado Sheila lo de tenerme como compi de estudios hace unos años, pero fijo que los padres no dejaban a los niños en mi clase ni locos, snif snif. Gracias por las buenas palabras, sor Hellen madrina, y un abrazo enorme. 

Nada, Ro, aquí vuelvo a dar la brasa, jajaja. gracias por unirte al grupo y por tus buenas palabras, la verdad es que vuelvo estar super relajado. ¡Un beso enorme!

Silvia, eres un encanto, ¿lo sabías? Mola mazo leerte aunque estés de vacaciones, pero me vas a malacostumbrar, no me trates tan bien que luego te doy la brasa por la noche, jajajajajaja. Y eh, en el fondo casi consigo lo de convertirme en tortuga ninja, a saber: soy calvo, tengo el tamaño de un refrigerador combi y cada vez que paso la fregona se me pone la espalda rígida como un caparazón ^___^.
Pásalo estupendo por ahí arriba que ya se te echa de menos.

Roooodriiiir, que también te amamos mucho, muchacho (toma aliteración cojonuda y pertinaz). me quedo con lo de montar el supergrupo entonces, que ya somos muchos, y con eso de gurrupear en casa de Silvia (niña, sigue dándome cosa pillarte whisky del minibar, pero... Queda, ¿no? jejeje) Un abrazo tocho y este finde nos vemos ^^

Y bueno, frase del día... uhm...
"Por supuesto que sé cómo se usa una compresa, ¿te crees que no veo la tele? Se le echa por encima un misterioso líquido azul y luego se aprieta con el puño..." 
(Serguei Lukyanenko.- Los guardianes de la noche)

viernes, 5 de agosto de 2011

¿Héroes, villanos, telefónicas y patadas en la ingle? ¡Creemos un supergrupo!

Ya estoy de vuelta. Perdón por la desaparición pero es que han pasado taaaantas cosas que estos días he preferido desconectar para no escribir más ácido de lo normal. ¿El resumen? Se me cayó un implante dental de la boca, la editorial me mandó al carajo, tuve movidas con la fnac y empezaron los problemas con el rollo telefónico. 
Ja!
Bue, la gambita sigue bien y eso es lo que importa, así que lo dicho, perdón por estos días alejado. ¿Más cosas? Pues sí: Silvia, que lo pases guay por el norte. Feliz cumple, Rodri, y... 
¡¡Al lío!!

–¡Pasteles de chocolate, Robin! ¡Esto va de superhéroes!
–Calla, Batman, que con esas cejas pintás das risa...

Todos, o al menos casi todos, o a lo mejor soy sólo yo y en verdad soy más raro que el carajo... No, espera, así no pega.... Permitidme la licencia literaria y empiezo de nuevo: 
Todos, de pequeñitos, queríamos ser superhéroes. O bueno, como ya hemos dicho arriba, al menos yo sí que quería, es más estaba obsesionado, o mejor dicho, decidido: De mayor iba a ser superhéroe. Con cinco años y visto que en Cádiz no había laboratorios con cañones de rayos gamma, nadie me conseguía la dirección de Red Richards y el factor mutante no daba muestras de aparecer por ningún lado, me pispé de que iba a tener que ingeniármelas con la cabeza a la espera de que me picara un algo -lo que fuera- radioactivo, y por eso, ni corto ni perezoso, de los cinco años a los quince me dediqué a "diseñar" armamento para mi futura labor como vigilante/superhéroe [jodido Batman...]. Emborroné cuaderno tras cuaderno con dibujos de herramientas tan maravillosas como... 
-"La tapa de lata de la caja de galletas danesas... con cuchillas" -útil como arma, como escudo si le añadías unas tiras de cuero en el dorso, y genial como gancho trepador si le atabas un cable resistente, ¿que no?-
-"La percha tirolina con freno de bici" -para descender por el cable de acero de "la tapa de lata etc etc"-
-"La armadura flexible de cuero y franelilla" -hecha con la chupa de mi hermano y el montón de sábanas de franela que mi madre se empeñaba en que usara en invierno y yo me negaba entre lágrimas porque "hacía bolitas". Utilísima para bloquear disparos de las armas de los malos y, ya puestos, para hacer desaparecer las malditas sábanas-
Y, por supuesto "la capa de sombras ideal para planear en la noche" también conocida como colcha de mis padres. Uhm... estaba claro que tenía fijación con la ropa de cama.
Pero las herramientas no lo eran todo: un superhéroe debe estar dispuesto a erradicar el crimen de cualquier forma, así que también tenía mis venenos ("Bolsita con tres cucharadas de colacao" eso se lo endiñas a alguien en el gaznate y te lo cargas ahogado fijo. En su defecto también se podía utilizar el "duo de polvorones de La estepeña"), mis armas arrojadizas ("yo-yó con pegote de plastilina para que pese más", "el disco de la muerte" -un frees-bee o como se escriba con propaganda del CDS y la foto de Adolfo Suarez-, y, por supuesto, "las bolitas del destino" léase canicas que tiraba con estupenda puntería. Bueno, más o menos), 
-Mis métodos de sujección no letales ("la liana del caos" -la cinta de una casette del spectrum que eso no había quien lo rompiera-, "la cadena de la fuerza" -un montón de bisagrillas de las pinzas de tender enganchadas entre ellas, inspiración del motorista fantasma-...) 
-Y por supuestismo mis armas de mano, lo que más define  un super héroe, su símbolo, su poder... que en mi caso eran los "tonfas de madera dura" o lo que es lo mismo, el apoyabrazos y la barra de unión de una hamaca de los años de maricastaña que mi madre tiró a la basura y cuyos apoyabrazos yo recogí discretamente para guardar en mi escondite secreto de superhéroe -el armario del cuarto que compartía con mi hermano, el mismo armario que mi madre limpiaba día sí, día no, sospechando que su hijo tenía un sindrome de Diógenes en estado prematuro-.


Yo intentaba ser como Batman, pero
con tantos cacharritos me parecía más bien a este...

Llegaba hasta tal punto mi obsesión, y esto no es coña, que hasta los quince años todas las noches rezaba pidiendo convertirme en tortuga ninja. Afortunadamente dejé de hacerlo llegado a esa edad, no porque lo considerara una chiquillada, sino porque, viendo que no me había salido caparazón y que mis facultades ninjas seguían siendo las mismas que había aprendido en el gimnasio, me di por vencido y opté por rezar pidiendo por mis hermanitos, mis papas y mis abuelitos que están en el cielo, que era lo que me recomendaban mis padres y, al fin y al cabo, bien felices que se les veía.     

–¡¡Santos bocaditos de morcilla!! ¡¡Necesito ir al bat-gimnasio!!

Al final terminé creciendo y todo el rollo de convertirme en superhéroe quedó, más o menos, de alguna manera olvidado. Total, no había ningún supervillano cerca y eso de ser héroe es una mierda cuando no tienes a tu antitesis por ahí búscándole la ruina a la peña, con su risa malvada y su pasado atormentado.
Un coñazo.
Y aún así, me equivocaba.
Porque lo cierto, "amiwitos", es que sí que hay supervillanos, aunque ya no visten mallas de colores y lo del pasado atormentado y la risa malvada está por confirmar, pero que eso no os confunda: siguen ahí. Buscándole la ruina a la peña desde la oficina comercial de una empresa de telefonía o desde el pupitre de un banco, desoyendo una llamada de atención en un coche de la policía o negándose a tratar a un paciente porque su turno se ha terminado y no es culpa suya que el relevo no haya llegado, tratando con soberbia a un camarero o a un dependiente, meando en el suelo de los baños públicos o pegando una comprea en el techo porque -total- ya le tocará limpiarlo a alguien, programando un anuncio de cine escato en el intermedio de esa peli de Disney, abandonando a los abuelos en la gasolinera, cambiando los precios en una tienda de ropa... Porque sí, cada vez hay más villanos y, aunque ya de super no tengan nada, su capacidad para buscarle la ruina a la gente sigue siendo la misma. Lo peor es que desde que se quitaron las mallas, ni ellos mismos se dan cuenta de lo que en realidad son. 
Esta noche he tenido un sueño, no como el de Marthin Luther King, sino más bien como el de un replicante. He recordado otros tiempos, he recordado ese afán de luchar por la justicia, y cuando me he mirado al espejo, un poco más tocho, un mucho más viejo y un que te cagas más sabio, he pensado que, ¿por qué no? Sería divertido ser un superhéroe, desempolvar los viejos diseños y, con la ayuda de esas tiendas de chinos en las que venden de todo, dar vida al Increíble Hombre Calvo, o a Gadita Man, o al Hombre Carca, y luchar con todos esos villanos que han decidido dedicar sus vidas al mal sin ni siquiera saberlo.
¿Quién sabe?
Uhm...
Qué cojones: ¡Vamos a crear un supergrupo!
Total, aunque acabemos en la cárcel, podría ser divertido...   

 A esto se le llama abusar...

miércoles, 27 de julio de 2011

España, "shoshito", qué penita das a veces.

Me llamo Rafa,
tengo 33 años...
Y me gustan los realities de la MTV
(Cani! Hortera! Pasharte! se escucha al fondo de la sala) 
 Decía ayer Tita Hellen, con mucho cachondeito, que Saudade era como mi particular Campos de Castilla, así que puestos a ser Machados, ¿qué mejor que recuperar ese tópico de "Castilla miserable ayer dominadora, envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora"? Porque sí, hay que ver cómo la historia gusta de dar vueltas sobre sí misma: hace siete años y medio estábamos entre las ocho primeras potencias mundiales y ahora competimos con Grecia por ver quién protagoniza la cagada más gorda.
Brillante.
Pero no, Zapatito, pisha, no me tiembles que esto no va de política.
Va de televisión.
Aunque claro, al fin y al cabo ambas son la misma cosa para ti. ^______^

 Ufff, qué alivio, hoy no cato yo.

Pero al lío: Como decía al principio soy un fan acérrimo de los realities cutres de la MTV: Next, Parental Control, Cita con mamá, Pimp my Ride, Los chicos de Diddy, Made, From G's to Gents... Ya sabéis. Para Tila Tekila, Jersey Shore y la Hilton me hacen falta unas copas antes, pero los anteriores me hacen gracia. Tienen un no se qué que qué sé yo que me hace reír, ya sea por la estructura absoluta y completamente guionizada que no engaña nadie, por la facilidad de entender la situación, por la cara de tontos que se les queda a los rechazados en los teen reality o la alegría de los que reciben su coche. Ya os digo, no sé por qué pero me gustan: Me parecen... ingenuos y divertidos.
A lo mejor me lo tengo que hacer mirar.
¿Y qué tiene que ver esto con España, os preguntaréis algunos? (otros, sagaces vosotros, ya me estáis viendo venir) Pues que resulta que en España, que somos algo así como el vertedero "sub cultural" del planeta y cuán lisas mojoneras de la bahía tenemos a bien zamparnos toda basura que nuestros compis planetarios disfrutan arrojándonos por la borda de sus buques que ya navegan sobre la crisis, hemos empezado a plagiar estos programas.
Y bueno...
Da mucha penita.
Pongamos por ejemplo Next, un programa en el que una persona (chico o chica, hetero o gay) recibe la visita de cinco personas que vienen en un bus. Va citándose con ellos uno a uno y conociéndoles, y mientras, l@s visitantes van recibiendo un euro o un dolar por cada minuto que pasan con el visitad@. Si al visitad@ les gusta, les ofrece quedarse con el dinero o una segunda cita. Si no, dice "next" y pasan al siguiente.
 Hasta aquí todo normal: humillante, tonto y absolutamente absurdo, lo que viene siendo un programa de televisión estándar.

Next... Una excusa para juntar a dos capullos.

El problema surge cuando comparas entre la versión USA y la castiza española, porque mientras los Next estadounidense invitan a sus citas a actividades tales como descender en canoa, jugar al basket sobre patines, ir a una bolera sólo para ellos o meterse en un restaurante a preparar un menú especial; en la española se limitan a dar paseitos por el retiro, sentarse en un banco en medio de Callao, ir a un bar cutre (previa aparición del letrero del mismo, la dirección, el menú y demás "fellatios" publicitarias) o, en el mejor de los casos, ir al Corte Inglés (coño, Shei, casi parecen mis visitas a Madrid, qué aburrido soy).
¿Tan jodida está la cosa? Es que recuerdo especialmente un capítulo USA en el que el chico soltaba algo como "¿Te gusta conducir? Pues te he traído a un circuito de tierra y vamos a hacer una carrera conduciendo dos 4x4 a ver quién gana". Su conversión a capítulo español se convirtió en un "¿Te gusta conducir? Pues he traído UN cochecito radio control de los chinos y he puesto tres ladrillos en el suelo para darle vidilla ¿Competimos a ver quién hace mejor tiempo? Uhn... ¿tienes reloj?" Que la chica se quedó con cara de "joer con Neox, ya podrían haber traido al menos dos cochecitos 7y un cronómetro, copón".
Y es que está claro: en España sólo hay dinero para las tontás y los concursos amañados, para lo demás... Next.
Otra cosa que me saca de quicio comparando la versión Usa y la ibérica es el tiempo de cada cita. En la versión estadounidense suelen estar como veinte minutos antes de decir next, y si les gusta el aspirante aguantan como una hora antes de ofrecerle la pasta "llevamos setenta y tres minutos y te has ganado setenta y tres dólares, pero me pones burra. Quieres la pasta o una segunda cita conmigo (caidita de ojos e inspiración para lucir entreteto)?" Guay. Quedarse con la pava ahí tiene su mérito.
En la versión spanish people, sin embargo, las citas next vienen a durar como medio minuto, y las que les gustan... ¡¡Siete u ocho minutos a lo sumo!! Claro, ahí dice el tío "Llevas siete minutos conmigo, te has ganado siete euros pero haces que todos los miembros de esta sala se pongan en pie para darte una ovación (frase auténtica escuchada en una disco, juro. Me entraron ganas de “suicidar” al tipo) ¿Quieres la pasta o a mí (pose tonta para lucir bícep inexistente)?" Imaginaos la cara de la pava!! ¡¡Siete putos euros de mierda!! Pero esto qué leches es? Además ¿se puede conocer a alguien en siete minutos para decidir si salir con él o mejor mentarle a la madre y mandarlo a por tabaco? Es que es de coña... casi me imagino a la chica diciéndole en bajini al tío "mira chache, me das cincuenta pavos y no te dejo como a un gilipollas en la tele ¿vale?".

 
Al final son todos unos fantasmas.

Mu triste...
Otra cosa muy triste es el porte de los españolitos de a pie que van al programa. Los nordacas suelen ser chavales bastante guapetones, tipos con abdominales cinceladas en piedra de esas que tanto le gustan a Stephanie Meyers y aura de feromona de mono por doquier, y las chicas suelen ser tipazos andantes con carilla mona y sonrisa cachondilla.
En España no. En España se busca al tonto del pueblo, al raro de la discoteca que suele chupar los vasos dejados en la barra para dar “besos indirectos” a las chicas, a las estrellitas que sólo van a lucirse, a modelillos de los baratitos, de los que llevan las abdominales pintadas y a actorcillos de segunda que lo más que han hecho ha sido bailar como público en la promo de tonos de móviles del programa de Ana Rosa (pozí). Suerte que de vez en cuando también llevan a algún inmigrante para que suba un poco el listón, aunque en seguida se nota que el chico o la chica simpáticos son de fuera y eso nos hace sentir más penas de nosotros mismos, fucking spaniards de medio pelo como somos.
¡¡Y eso es sólo el porte!! Porque los tipos de peña que llevan son aún peor, a destacar el típico concursante que desde que dejaron de emitir "El Semáforo" no sabe dónde lucir sus escasas cualidades y, aprovechando el escenario de esta next a la española, se lía a hacer todas las tontás que sus amigos le ríen los findes porque van muy pasados o les gusta cachondearse de él en privado. ¿Qué uno sabe dar volteretas para atrás? Pues nada, le pregunta a la chica ¿Sabes hacer esto? y se lía a dar saltitos cuan extra de Prince of Persia ¿Que lo tuyo son las cariocas de fuego? pues nada, nada, a prenderle fuego al Retiro ¿Qué vienes del pasado remoto y sabes bailar el hula hop? Pues a bailar el hula hop todo quisqui, qué total, esto es neox y de algo hay que vivir. Mención especial merece el que hace beat... em... bueno, lo de hacer ruiditos con la boca y creerse chachi, que suelen terminar llenándole de babas el careto a los pobres aspirantes, quienes sonríen con pena y cara de "¡Que alguien me saque de aquí, por el amor de Dios!".
Lo que duele la crisis...
No obstante lo que me saca de quicio, lo que de verdad me pone en el palo no es lo penosa que es esta peña actuando, que se quedan quietos el uno delante del otro en plan "quien empieza tú o yo? espera, a ver qué dice el regidor... ah, dice que dejemos de mirarlo y disimulemos un poco, que esto canta mucho", tampoco es que a la mayoría de las tías parezca que las han sacado del baño de un MacAuto a la hora a la que van todos los poligoneros, ni que los chicos lleven las abdominales pintadas con carboncillo, como los de Casi 300.
No.
Lo que me cabrea es la personalidad y la mala baba de la mayoría de los concursantes, que antes de quedar en ridículo siendo rechazados prefieren ir de mariquitas malas y decirle next a todos los aspirantes, porque así es España, señores, la última cocacola del desierto que, desgraciadamente, nadie quiere beber porque en la barra hay whisky, pepsi y batido de frutas. 
No puedo despedirme sin recordar esas grandes frases de despedida de los concursantes, esas frases del tipo "joder, tengo una preparada que os vais a cagar, llevo dos semanas pensándola y es la leche, ya veréis..." y, como suele pasar en estos casos se terminan mordiendo la lengua, atorándose, titubeando y sintiendo ese pánico de "ay, Dios mío... estoy quedando como un gilipollas...". Básicamente como lo que eres, hijo, como lo que eres.
Pero no condenemos a Next: Es sólo una gota de ese inmenso mar de plagios absurdos, de programas de mierda, de proyectos de idiotizar a la juventud y demás basura "cultural" con la que se pretende derretir los cerebros aún en desarrollo de nuestros tiernos infantes.
Un consejo? Vedlo, os vais a reír, no os cortéis pero ved la versión americana, porque España, a veces... da una pena que te cagas. 

Dixit.

PD Ey, Anna, me alegro de verte de nuevo, espero que fueran bien las vacaciones. Y sep, la definición portuguesa es la de tu colega italiano, la otra es más brasileira, pero es lo que tiene. 

lunes, 25 de julio de 2011

Saudade


Me negaste hasta ese punto
ya lejano en la distancia,
llenando de vacío los rincones de una estancia
cuyo arquitecto soñó y olvidó de su existencia
en honor a la ignorancia.

Rancio abolengo de esperanzas abolidas
por una ley que menta al recuerdo
de lo fugaz y lo eterno,
de lo falaz y lo cierto,
de lo inconcluso y ajeno,
memorias desde el averno.
Paraísos encontrados que funden su alegría en negro
para después despertar del más humilde de los sueños
y saberse, si bien nobles, también barro entre los cerdos
y ladrillo en las cabañas que dan cobijo a los siervos.
Recuerdos abstemios de comportamientos ebrios, 
sumidos en la locura,
y a pesar de todo...
Cuerdos.

Saudade.
Melancolía.
Nostalgia vacía de memorias y momentos
que nunca llegaron a ser,
vacías mentiras que en virtud de los sarmientos
con los que sujetan tus pies
incapacitan los pasos por ese camino incierto
cuyo final...
Nunca fue.

Saudade,
voz de los muertos.
Con tu cantar deshonesto
me llevas a desandar
mis más sinceros aciertos
para encontrar,
al final,
que hice siempre lo correcto
al desoír tu cantar.
Saudade,
lleva mi genio,
¡Yo portaré tu arma!
Alimenta tus caminos con mi habla,
prodiga tus jardines con mis más tiernas palabras
y hazlo bien, sin escuchar los consejos
de la gente sin entrañas;
pues sólo así,
derrotada al fin,
caerás sobre la hierba a la espera de la escarcha,
del perlado albor del alba
y de la belleza extrema de la por ti cruel mañana.
Saudade...
Sucumbe.
Entona para mí un aria
que yo enarbolaré tu espada:
Filo cuántico de los destinos
que manejas al azar con tus manos desalmadas.

Vale, perdón, últimamente estoy poético, debe ser la primavera, que no llega (por ejemplo).
Para los que os lo estéis preguntando, Saudade es un término de origen portugués muy jodido de traducir a otros idiomas; una especie de nostalgia o melancolía que el escritor luso Francisco Manuel de Melo definía como "bem que se padeçe y mal del que se gosta" (bien que se sufre y mal del que se disfruta) aunque, personalmente, me quedo con la traducción de Jean-David Morvan en la novela gráfica (es decir, "tebeo" en plan chachi) Saudade, protagonizada por el clasicazo Lobezno de Márvel, en la que venía a decir que Saudade es un término brasileño de difícil traducción, la nostalgia de las cosas que nunca han sido y la melancolía por aquella felicidad que habríamos podido tener la suerte de llegar a disfrutar... En otro universo de probabilidades (¿pilláis ya lo de cuánticos destinos? Aish...)

Altamente recomendable, si lo véis, haceros con él al instante.
En seeerio... Os vais a alegrar.
Así que si alguna vez estáis tontorrones y no sabéis por qué (por ejemplo, os mandan a la mierda oootra vez de una agencia literaria en la que teníais puestas tooodas vuestras esperanzas... Otra vez, sí, otra vez, puta crisis) ya podéis ponerle un nombre a ese sentimiento.
Uf...
Saudade... Qué jodía.

¡Un fuerte abrazo y buen inicio de semana!

domingo, 24 de julio de 2011

Mariquita o tontolculo.

Como todos ya sabéis -qué leches, el 99% de lectores de este blog sois chicas, y más de la mitad potingueras-, tengo una venita femenina por ahí que hace que me llame mucho la atención todo ese rollo del maquillaje y los productos de belleza.


Gracias a muchos de vuestros blogs he aprendido mazo y he añadido a mis "productos de belleza" (léase por este orden: Gel, desodorante, cuchillas, aftershave y colonia) otros productos tales como crema para las asperezas del codo -¡que ya han desaparecido del todo! ¡Gracias, Gadi!-, cuchillas de mayor calidad, geles de afeitar especiales para pieles sensibles -aunque lo mío sea más bien cuero viejo-, perfumes de gama un poco más alta y, finalmente, hidratantes faciales.

Pinchas, papá

El caso es que lo de las hidratantes faciales no ha sido, como quien dice, decisión propia, sino que más bien ha sido fruto de la pura casualidad: Estaba en Cádiz, me había dejado los cacharros de afeitar en casa y encontré un pack bastante interesante de maquinilla y recambio de gillete Fusion Proglide con gel de afeitar para pieles sensibles y crema hidratante energizante por poco más de cinco pavos. Teniendo en cuenta que la cuchilla barata más la espuma barata me salía por casi lo mismo, me lancé de cabeza a probar el producto.

Un buen regalo para vuestros chicos 
y para vuestras mejillas, ya me entendéis...

Y bueno... Me gustó el resultado: piel nada tirante, muy suavecita y afeitado que dura más.
Hasta aquí todo perfecto.
El problema surge cuando, pensando que la crema no es eterna, me pongo a buscar una alternativa a la hidratante. La repolla, porque descubro que según los publicistas de las cremas masculinas los tíos somos gilipollas y, lo que es peor, unos acomplejados de cuidado. ¿Exagero? Los cojones. Echadle un ojo a las publis de las cremas "para machotes": Triple energy, energizer total, strong energy, Triple X Energy Total Force Power... ¿Qué mierda es esta? ¡Que lo que quiero es una hidratante, joder, no un paquete de pilas! No, en serio, es que me siento idiota cuando veo esas chorradas, porque vamos a hablar claro: Una hidratante no te da energía, no te carga las pilas, no te llena de power, no hace que aguantes más en el curro, ni te la pone más gorda ni hace que folles mejor. Lo único que hace es que tengas la piel más suavecita y agradable.

-Pues sí que está suave, sí...


Y punto.
Si esto os supone un problema, volveos a la cueva, majos, pero por favor señores publicistas de cremas hidratantes para hombres, dejense de chorradas y de insultar nuestra inteligencia, ahorrense los powers, las XXX, los force y los energyze que te cagas por la patilla, por favor, y digan, simplemente, el tiempo que dura la hidratación. Habrá quien piense que la cosa pierde feromonas y gana feminidad, pero qué cojones: personalmente, prefiero sentirme mariquita a tontolculo.
 Así que, sintiéndolo mucho por los señores de Gillete, no todos los tíos somos unos machotes descerebrados aficionados al deporte...

Algunos, simplemente, preferimos el baile.

Muchas gracias.

viernes, 22 de julio de 2011

Spieël

 
Tu nombre es Spieël.
Te reconozco.
Te reconozco en los sueños infructuosos que se arremolinan a mi espalda,
en las tardes vacías que amenazaron con asfixiarme,
en los textos legendarios que se perdieron en horas pasadas,
en las risas de los viejos amigos que a mis espaldas cobraban
treinta monedas de plata cada vez que me entregaban.
En el miedo que a veces me embarga,
en el dolor de la distancia,
te reconozco,
Spieël.
Eres las horas que lentas pasan en la eterna espera
o, más que eterna, milenaria,
la risa floja con la que enmascaro mis temores,
mis carencias y mis falacias;
el dolor de no saber o de saber más que nada,
el retrato de un olvido que no llega a mis palabras.
...
Te maldigo.
Spieël,
Fría imagen del mundo, distorsionada y rajada.
Un reflejo,
una grieta en el espejo,
olor a viejo,
el dolor de saberme inútil,
la proximidad de la tumba
y el acre sabor del miedo...
El volver a tocar fondo
y a levantarme de nuevo.
Y otra vez... Al final del pasillo: Tú.
Estoy cansado de ti.
Y te conozco,
Spieël.
Eres el dolor de un domingo con los deberes sin hacer,
la tristeza de una habitación vacía suyas sábanas hay que recoger,
la rima sencilla y burlona de infinitivos pegados,
el dolor de saberme inútil y cansado,
los participios odiosos,
las letras que llenan, estúpidas, mis rincones,
el hielo que escarcha mi alma
y hiela nuestros corazones.
El color dulzón del alba,
la melodía vendida,
la soledad vacía y el llanto acre de una inhóspita llamada.
Spieël.
Ahógate.
No eres más que ese recóndito sitio
al que van a parar mis lágrimas cuando dejo de llorar.